Si entregas cesta de Navidad a los empleados, esto te interesa

Se acercan las Navidades y, durante las próximas semanas, muchas empresas se dedican a preparar los regalos y celebraciones para sorprender a sus clientes, amigos y empleados.


Las cestas de Navidad o regalos de Reyes que se suelen dar al personal como agradecimiento al esfuerzo realizado es algo muy típico en estas fechas. Sin embargo, más allá del detalle personal, se debe analizar qué implicaciones tiene para la organización dicha entrega.


Desde el punto de vista laboral, si tu empresa realiza este tipo de obsequios, debe saber que legalmente:

  • Estas entregas no tienen naturaleza salarial, es decir, no retribuyen el trabajo.

  • Consisten en obsequios concedidos por el empresario en atención a las fiestas navideñas.

  • No son jurídicamente exigibles.

Referencias: EDJ 1994/1516 STS Sala 4ª de 21 febrero 1994 y Artículo 26 del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores.


El Tribunal Supremo (TS) estima el recurso de casación considerando que la cesta de Navidad y los regalos de Reyes no son salario porque no se integran en la contraprestación que se da en el sinalagma funcional que caracteriza el contrato de trabajo, de recíproca interdependencia de las obligaciones de cada una de las partes. Por tanto, las bolsas y regalos navideños no retribuyen el trabajo, sino que son obsequios en consideración a las fiestas tradicionales y no son jurídicamente exigibles.


Ahora bien, que estos obsequios no tengan naturaleza salarial no quiere decir que, si se entregan, no haya que tratarlos como a cualquier otra retribución de los empleados.

Dependiendo de la forma en que se satisfaga, estos obsequios deben ser calificados previamente como retribución dineraria o en especie. Generando que la entrega de los mismos sea imputada en la nómina de los empleados como más retribución, por un lado, a efectos informativos frente a las autoridades laborales y fiscales y, por otro, para la realización de la correspondiente retención de impuestos.

Referencia: Artículo 42 Rentas en especie, Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. 1.


Constituyen rentas en especie la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aun cuando no supongan un gasto real para quien las conceda. Pero cuando el pagador de las rentas entregue al contribuyente importes en metálico para que éste adquiera los bienes, derechos o servicios, la renta tendrá la consideración de dineraria.

Así que cuando tu empresa entrega tarjetas de regalo o cesta de Navidad a los empleados, es decir, se le proporciona al trabajador un bien o servicio distinto al dinero, se tratará de una remuneración en especie. Mientras que al hablar de un aguinaldo, bien sea entregado como dinero en efectivo o por transferencia, se tratará de una remuneración dineraria. En cualquier caso, estas retribuciones a los empleados estarán sujetas a tributación, de cara a Hacienda, y a cotización, de cara a la Seguridad Social.


¡Feliz Navidad y próspera Tributación!


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