Lo que necesitas saber del nuevo RDL 28/2020 de TRABAJO A DISTANCIA

Actualizado: may 27

En un contexto como el actual en el que empresas y trabajadores se han visto obligados a trabajar desde casa bajo un marco jurídico extraordinario, algo impreciso y temporal, se publicó finalmente la semana pasada el nuevo Real Decreto-ley 28/2020 (“RDL”), que pretende regular de forma más clara esta modalidad laboral.

Aunque el próximo jueves 1 de octubre (4.30pm) estaremos hablando en directo acerca de todas las novedades legislativas que introduce el texto (puedes inscribirte al Webinar aquí), hoy adelantamos algunas de las claves de esta reciente normativa. En primer lugar, ¿qué modalidades de trabajo establece la nueva normativa? En los últimos meses ha habido cierta confusión en lo que a terminología se refiere: teletrabajo, trabajo a distancia, trabajo remoto, etc. Por eso, la nueva norma se ha esforzado en crear tres escenarios claros de trabajo:

  • Trabajo presencial: es lo que se conoce como el trabajo que se presta en el centro de trabajo o en el lugar determinado por la empresa.

  • Trabajo a distancia: es la forma de organización del trabajo en la que la actividad se realiza con carácter regular en el domicilio del trabajador (o el lugar que por defecto escoja), durante toda su jornada o parte de ésta.

  • Teletrabajo: es un derivado del trabajo a distancia en el que la actividad se lleva a cabo mediante el uso exclusivo (o predominante) de sistemas informáticos, medios de telecomunicación, etc.

Se puede deducir de esta manera que la norma pretende regular el trabajo desde casa como trabajo a distancia, y que además establece como un tipo de trabajo a distancia lo que se considera como teletrabajo. El trabajo a distancia será por tanto aquel al que le sea de aplicación la regulación general (art. 1 del Estatuto de Trabajadores), pero que se realice regularmente a distancia.

Se entenderá que es regular el trabajo a distancia cuando, en un periodo de referencia de 3 meses, un mínimo del 30% de la jornada (o el porcentaje proporcional equivalente en función de la duración del contrato) se desarrolle bajo esta modalidad. Además, la norma se pronuncia respecto de trabajadores menores de edad y contratos formativos, permitiendo también esta modalidad siempre que al menos el 50% de la jornada se realice de manera presencial. Ahora bien, ¿cuál es el ámbito de aplicación? ¿a quién afecta este RDL? En este sentido, conociendo la terminología que maneja el nuevo RDL, es importante distinguir varias situaciones:

  1. A todas aquellas empresas (y trabajadores) que hayan implantado el trabajo a distancia como medida extraordinaria a causa del Covid-19 (art. 5 del RDL 8/2020), no les resultará de aplicación esta nueva normativa. En estos casos, seguirá siendo de aplicación la regulación laboral del Estatuto de Trabajadores (no tendrán, por tanto, que suscribir ningún tipo de acuerdo de trabajo a distancia, por ejemplo). Se entiende que estas medidas fueron tomadas de manera urgente (y no voluntaria), por lo que serán tratadas con la misma legislación que aplicaría a la relación laboral inicial.

  2. A todas aquellas relaciones de trabajo a distancia vigentes que estuvieran ya reguladas por convenios o acuerdos sobre condiciones de prestación de servicios a distancia, se le aplicará esta nueva normativa desde que pierdan vigencia dichos convenios (con un plazo máximo de un año desde la publicación en el BOE de este documento, o de tres años si lo acuerdan las partes, para actualizar los acuerdos entre partes).

  3. A todas aquellas empresas que implanten el trabajo a distancia como forma voluntaria de trabajo de aquí en adelante (recordamos, más de un 30% de trabajo a distancia de manera regular), a quienes se les dará un plazo de tres meses desde la aprobación de esta norma para llevar a cabo la formalización de los correspondientes acuerdos individuales.

¿Qué particularidades introduce la nueva normativa? El texto normativo ha definido de forma muy clara qué considera como trabajo a distancia y qué condiciones le aplican.

  1. Igualdad de trato

En su artículo 4, el RDL establece que las personas que desarrollen trabajo a distancia tendrán, entre otros:

  • Los mismos derechos que hubieran ostentado realizando trabajo presencial.

  • La retribución total acorde a sus circunstancias (sin variaciones).

  • La garantía de no sufrir modificaciones en las condiciones pactadas (tiempo, retribución, etc.).

  • Los mismos derechos de conciliación y corresponsabilidad.

  1. El acuerdo de trabajo a distancia

Establece la norma que el trabajo a distancia (mientras las circunstancias lo permitan) será voluntario para las partes y podrá formar parte de un contrato inicial o realizarse en un momento posterior. Será necesario firmar un acuerdo de trabajo a distancia en el que se estipulen todas las particularidades de la actividad; y que en cualquier caso, puede ser reversible para la empresa y la persona trabajadora. En cuanto al contenido del acuerdo, la norma recoge que será obligatorio que el mismo incluya (sin perjuicio de la regulación recogida en los convenios o acuerdos colectivos):

  • Inventario de los medios, equipo y herramientas (incluidos consumibles).

  • Gastos

  • Horario y disponibilidad

  • Distribución de tiempo presencial y a distancia

  • Centro de trabajo adscrito

  • Lugar de trabajo a distancia (elegido por el trabajador)

  • Plazos para la reversibilidad (preavisos)

  • Medios de control y coordinación

  • Procedimientos para solventar dificultades de IT

  • Protocolos de protección de datos

  • Duración

Por otro lado, respecto a las modificaciones que puedan realizarse sobre los acuerdos, la norma establece varias pautas. En primer lugar, cualquier modificación que se realice será fruto del acuerdo entre ambas partes y se formalizará por escrito. Los trabajadores que hayan iniciado la relación laboral a distancia tendrán prioridad a la hora de ocupar vacantes presenciales y serán los convenios o acuerdos los que establezcan las pautas y mecanismos para ello (formación, adaptación, planes de igualdad, etc).

Además, la norma prevé mecanismos y procedimientos para que, en caso de disconformidad (sin razón fundamentada) por parte de la empresa ante la propuesta de trabajo a distancia realizada por el trabajador, éste pudiera en última instancia incluso presentar demanda ante el Juzgado de lo Social (Disposición final 2º).

  1. Derechos de los trabajadores a distancia

Aunque tendremos ocasión de profundizar en esta cuestión de vital importancia el jueves 1 de octubre en nuestro Webinar (puedes inscribirte aquí), es conveniente enumerar los derechos que esta nueva normativa recoge:

  • El derecho a la formación y a la promoción profesional

  • El derecho a la dotación de medios y compensación de gastos

  • El derecho al horario flexible y al registro horario adecuado

  • El derecho a la prevención de riesgos laborales

  • El derecho a la intimidad y a la protección de datos

  • El derecho a la desconexión digital

  • El derecho de representación colectiva

Entonces, ¿qué podemos esperar para los próximos meses? A la vista de las múltiples exigencias que introduce la nueva norma, así como su complejidad a la hora de llevarlas a la práctica, resulta esencial que cada empresa establezca un plan de acción en el que determine de qué manera se ajusta el trabajo a distancia a su actividad y cómo pretende llevarlo a cabo. En este sentido, es primordial que se priorice qué necesidades tiene el equipo humano de cada compañía y cómo resulta posible ajustar de manera sostenible y respetuosa el trabajo a distancia a sus necesidades.

Desde IVC nuestro Departamento de Gestión y Administración de Personas se pone a vuestra disposición para resolver cualquier cuestión relativa a este tema: redacción de acuerdos de trabajo a distancia, modificación de contratos laborales, estudio de oportunidades en las empresas, reajuste de empleados y vacantes, coordinación y control de la retribución, estrategia de comunicación, análisis de costes, medios de control, protocolos de seguridad digital y todos los demás aspectos sobre los cuales nuestros profesionales os puedan asesorar para implantar de forma exitosa una “Política de Teletrabajo” en la empresa. ¿Tienes dudas? Aquí estamos para ayudarte.


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