Exit tax en el IRPF, ¿qué es y cómo puedo evitarlo?

El “exit tax” o impuesto de salida es un peaje que se estableció en 2015, con la finalidad de evitar que no pague impuestos el accionista de una empresa que ha ido adquiriendo valor durante un determinado tiempo, como consecuencia de su cambio de residencia fiscal.

Este precepto de la Ley de IRPF surgió en la Unión Europea con la intención de que los residentes fiscales en un país, no cambiaran de residencia fiscal a un lugar de baja tributación, con la principal intención de vender su empresa y pagar menos impuestos.


¿En qué consiste exactamente?


Se trata de sujetar a tributación las ganancias patrimoniales latentes (es decir, las no realizadas), como consecuencia del cambio de residencia, siendo aplicable a los accionistas españoles que pierdan su condición de residentes fiscales, bajo las siguientes premisas:

  1. Que hayan sido residentes fiscales en España, al menos 10 de los 15 ejercicios anteriores.

  2. Que dejen de ser residentes fiscales en España.

  3. Que sean titulares de:

  • Acciones en entidades cuyo valor de mercado exceda de 4 millones de euros

  • Acciones que representen, al menos, un 25%, siempre que el valor de mercado de las acciones exceda de 1 millón de euros.

Parece claro pues que la intención del legislador es retener en España los grandes patrimonios y hacer “pasar por caja” a aquellos empresarios antes de abandonar el país.


¿Se puede evitar el exit tax?


Como hemos explicado, los requisitos para caer dentro del ámbito de aplicación del exit tax son bastante objetivos, por lo que evitar esta tasa de salida no es fácil.

No obstante, con una buena planificación fiscal, se puede conseguir diferirlo, mitigar su efecto o incluso evitarlo. ¿Cómo hacerlo?

  1. Destino a la Unión Europea: La ley IRPF establece que cuando se cambie de residencia fiscal, a un país de la Unión Europea, se puede diferir la aplicación del exit tax durante 10 años.

  2. Desplazamiento temporal por motivos laborales: En este caso de difiere la tributación durante 5 años. Si en este periodo, se regresa a España, la deuda se extingue y queda sin efecto el exit tax.

  3. Retorno del inmigrante: Aquellas personas que, tras cambiar su residencia fiscal a otro país, regresen a España sin haber vendido las acciones que motivaron el pago del exit tax, podrán pedir la devolución del impuesto a la Agencia Tributaria.


Si estás pensando en un cambio de residencia fiscal, es el momento de organizar una buena planificación para conseguir optimizar tu patrimonio.


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