Derecho de separación del socio en caso de que la sociedad no reparta dividendos

Actualizado: may 11

El 1 de enero entró en vigor el artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital (LSC) que establece el derecho del socio de una sociedad no cotizada a separarse de la misma si la Sociedad, pudiendo hacerlo, no reparte dividendos. Este artículo fue introducido en la LSC en la reforma de Octubre de 2011, pero fue suspendido hasta el 31 de diciembre de 2016.

De acuerdo con esta norma, el socio que vea impedido su derecho a percibir dividendos de la sociedad, puede separarse de la sociedad, estando ésta obligada a pagarle su participación a un valor razonable. Se trata de evitar que el socio no pueda percibir dividendos por abuso de la mayoría. Para el ejercicio del derecho de separación en este caso, la norma prevé una serie de requisitos: 1) ha de tratase de una sociedad no cotizada; 2) tienen que haber transcurrido, al menos cinco ejercicios sociales desde la inscripción de la constitución de la sociedad en el Registro Mercantil; 3) que la Junta, teniendo la sociedad beneficios repartibles (descontados beneficios extraordinarios), en el ejercicio cuyas cuentas se aprueban, pudiendo hacerlo, no acuerde el reparto de dividendos por un importe de al menos, un tercio de los beneficios; 4) el socio interesado en separarse tiene que haber votado a favor del reparto de dividendos; 5) el socio debe comunicar a la sociedad su deseo de separarse antes de que haya transcurrido un mes desde la fecha en que se haya celebrado la Junta.




Tras la comunicación por parte del socio a la sociedad, de su deseo de separarse de la sociedad, lo cual debe hacerse por escrito, la sociedad debe proceder al reembolso de sus acciones o participaciones, lo que puede llevar a cabo alternativamente: (i) mediante la adquisición por la sociedad de sus acciones o participaciones sociales a cambio del correspondiente precio; o (ii) mediante el reembolso y amortización de las acciones o participaciones del socio o socios afectados, con la correspondiente reducción del capital social. El cálculo del importe del reembolso se debe haber fijado previamente de forma consensuada por la sociedad y el socio; en caso de no existir un acuerdo satisfactorio para las partes, es un auditor de cuentas ajeno a la sociedad y nombrado por el registrador mercantil a solicitud de cualquiera de las partes, quien determina el valor razonable de las participaciones sociales o de las acciones. Tanto si se produce la adquisición por la sociedad de las acciones o participaciones del socio afectado o la amortización de las mismas con la consiguiente reducción del capital, se ha de otorgar escritura pública para su inscripción en el Registro Mercantil.

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