CONCURSO DE ACREEDORES: ¿Qué es y qué implicaciones tiene?

Actualizado: 26 may 2021

¿Qué es un concurso y cuándo se produce? El Concurso es un procedimiento judicial encaminado a pagar a los acreedores de una manera ordenada, que consiste en colectivizar y repartir una insuficiencia patrimonial del deudor.

Es decir, cuando una empresa se torna insolvente (no tiene capacidad para hacer frente a sus deudas), bien porque no ha puesto en marcha mecanismos para superar las dificultades financieras con antelación (de los cuales hablamos en este POST), o bien porque estos mecanismos no han sido suficientes; se produce la entrada en Concurso de acreedores. Esto es, como mencionamos previamente, un proceso que tiene como objetivo estructurar y ordenar lo que le queda al deudor para repartirlo de forma coherente entre sus acreedores.


Para realizar este estudio se hace un llamamiento a todos los acreedores del concursado para que éstos se integren en la llamada masa pasiva del concurso, y partiendo de ahí, se determina una forma de satisfacer la mayor parte de sus deudas en el menor tiempo posible.

La finalidad del concurso de acreedores no es el saneamiento financiero patrimonial de las empresas, sino como ya veníamos diciendo, la satisfacción de los intereses crediticios afectados por la crisis de solvencia. Bien es cierto que cabría mencionar que también se puede tratar de conservar la actividad profesional o empresarial del concursado a través de la figura del convenio, que puede ser un instrumento para salvar a las empresas que se consideren total o parcialmente viables, en beneficio no sólo de los acreedores, sino del propio concursado, de los trabajadores y de otros intereses, evitándose con ello la destrucción del valor empresarial. Esto es por lo que la liquidación en el concurso se configura legalmente como una solución residual.

¿A quién aplica el concurso de acreedores? El concurso de acreedores es aplicable a los deudores personas físicas y personas jurídicas. Las entidades que carecen de personalidad jurídica no pueden ser declaradas en concurso (por ejemplo, las Comunidades de Bienes, las Sucursales, las UTE, etc).

Como mencionamos anteriormente, el presupuesto objetivo (es decir, la causa) del concurso es la insolvencia. El hecho de que una sociedad esté únicamente en causa de disolución y liquidación no implica que la sociedad esté en situación de insolvencia. De hecho, que una sociedad este en causa de disolución no se admite como presupuesto suficiente para que pueda declararse en concurso; tiene que ser también insolvente.


¿Cómo se desarrolla el concurso? El concurso de acreedores es un proceso judicial complejo que se inicia siempre a instancia de parte: deudor, acreedores u otras personas a las que la ley atribuye legitimación (p.e., el mediador concursal cuando se abra un procedimiento de negociación extrajudicial de pagos). En esta línea podemos distinguir el concurso voluntario, esto es, el instado por el deudor, y el concurso necesario, instado por otros legitimados distintos del deudor. El concurso solicitado por el deudor se declara de inmediato, mientras que cuando lo solicita otra persona se realizan una serie de trámites previos.

En términos generales, el procedimiento tiene las siguientes fases:

  • Sección primera: declaración del concurso y designación de administrador concursal;

  • Sección segunda: emisión por parte de la administración concursal, de informe sobre la situación patrimonial del deudor;

  • Sección tercera: determinación de los bienes y derechos del deudor (masa activa);

  • Sección cuarta: elaboración de la lista de acreedores y calificación de sus créditos, que pueden ser: a) contra la masa y b) créditos concursales que a su vez se subdividen en privilegiados, ordinarios y subordinados;

  • Sección quinta: aprobación y cumplimiento de un convenio o, si lo anterior no es posible, apertura de la liquidación y

  • Calificación: se califica el concurso cuando éste finalice con la liquidación de la compañía o cuando se apruebe un convenio de acreedores que suponga una quita superior a un tercio del importe de la deuda o una espera superior a tres años.



¿Cómo finaliza el concurso? La finalización del procedimiento se produce por las siguientes causas:

  • Cumplimiento del Convenio;

  • Cuando no hay bienes suficientes para pagar los créditos contra la masa (los que nacen con la declaración de concurso, como son, por ejemplo, los propios gastos del procedimiento judicial, salarios de los días previos a la declaración de concurso, los gastos necesarios para poder seguir realizando la actividad empresarial); es lo que se denomina, finalización por insuficiencia de masa activa y, también concurso exprés;

  • Cuando el deudor paga todos los créditos, o cuando deja de estar en situación de insolvencia;

  • Cuando los acreedores renuncian (desisten) de sus créditos.

¿Qué efectos tiene la finalización? Hay unos efectos generales para todos los casos y unos efectos específicos en caso de finalización por insuficiencia de bienes o derechos. Efectos generales:

  • Recuperación plena de las facultades de administración y disposición patrimonial del deudor salvo que la sentencia de calificación disponga lo contrario, circunstancia que se produce en los casos de calificación del concurso como culpable;

  • Extinción del derecho de alimentos con cargo a la masa en caso de deudor persona física;

  • Reanudación de la prescripción de acciones contra el deudor por créditos anteriores a la declaración de concurso y contra socios, administradores, liquidadores y auditores de la persona jurídica deudora.

Específicos de conclusión del concurso por liquidación o insuficiencia de la masa activa:

  • El deudor será responsable del pago de los créditos restantes, pudiendo los acreedores iniciar ejecuciones singulares en tanto no se acuerde la reapertura del concurso o no se declare el nuevo concurso;

  • Extinción del deudor persona jurídica, cancelación de inscripción en los registros públicos que corresponda.