Comprobaciones imprescindibles en el cierre fiscal del ejercicio 2013

Actualizado: hace 2 días

La actual situación económica financiera, unida a las exigencias y restricciones del sector bancario respecto a la concesión de créditos obliga a las empresas a ser especialmente cautelosas al afrontar el cierre del ejercicio económico.

Un inadecuado cierre fiscal puede dar lugar a futuras contingencias fiscales, por lo que debes asegurarte de realizar ciertas comprobaciones.


Como cada año en estas fechas es necesario cerrar el ejercicio acabado el pasado 31 de diciembre, con el objetivo de evitar futuras contingencias fiscales; previo al cierre definitivo del ejercicio es necesario llevar a cabo ciertas comprobaciones.




Este trabajo, suele requerir un sobreesfuerzo a los integrantes de las áreas de contabilidad y finanzas, por lo que es recomendable poner en práctica una metodología, que nos permita valorar los resultados conseguidos y la posible toma de decisiones.

Detallamos aquellas partidas contables que consideramos imprescindibles revisar en el último trimestre del año previo al cierre del ejercicio.

Os proponemos implantar una metodología para asegurar dos objetivos: revisar el impacto fiscal de la contabilización efectuada y la optimización de la imagen económico financiera transmitida por tu empresa.

Para ello, previo al cierre fiscal del ejercicio, deberemos realizar una revisión de las partidas contables en las que puedan existir discrepancias entre los criterios contables y los fiscales, susceptibles por tanto de derivar en ajustes al resultado contable ya sea como diferencias temporales o permanentes.

1. Imputación temporal de Ingresos y Gastos

  • Debe comprobarse que la sociedad ha aplicado como norma general el principio del devengo en la imputación de ingresos y gastos del ejercicio. Prestaremos especial atención a los gastos periodificables

2. Gastos no deducibles:

Deben identificarse aquellos gastos considerados no deducibles a fin ajustar el resultado contable. A modo de ejemplo se citan los más comunes:

  • Retribución de fondos propios.

  • Gasto por IS.

  • Multas, sanciones, recargos. Sí son deducibles los intereses de demora.

  • Donativos y liberalidades y pérdidas del juego.

  • Dotaciones a fondos internos de pensiones.

3. Amortizaciones:

Inmovilizado Material:

  • Analizaremos los sistemas de amortización contable utilizados y cuantificar los posibles excesos en la dotación de amortizaciones.

  • Valoraremos la posibilidad de uso de criterios distintos que pudieran ser más beneficiosos para la sociedad.

Verificaremos requisitos de deducibilidad fiscal del inmovilizado Inmaterial.

4. Provisiones:

Requisitos para su irreductibilidad fiscal:

  • Registro contable.

  • Imputación según principio de devengo.

  • No esté excluido por la norma fiscal

  • Recuperación del ingreso cuando se recupere el valor de los elementos patrimoniales por los que se ha dotado la provisión.

Obtendremos un desglose de las provisiones por conceptos y movimiento de las mismas durante el año.

Verificaremos su adecuación a las limitaciones cualitativas y cuantitativas impuestas por la legislación vigente del Impuesto sobre Sociedades.

5. Operaciones vinculadas:

  • Debemos comprobar al final del ejercicio que si la sociedad ha tenido operaciones con otra entidad vinculada, ambas han reflejado contablemente el importe de los elementos vendidos o comprados o de los servicios prestados o recibidos a valor normal de mercado.

  • En la elaboración del Impuesto sobre Sociedades, es necesario incluir las operaciones del ejercicio con personas o entidades vinculadas, residentes o no residentes. Deben excluirse aquellas operaciones cuyo importe conjunto por entidad vinculada, tipo de operación y método de valoración no supere la cifra de 100.000 Euros (valor de mercado, sin incluir el IVA); en todo caso deberán declararse aquellas operaciones realizadas con entidades vinculadas establecidas en paraísos fiscales.

6. Limitación en la deducibilidad de gastos financieros

Los gastos financieros netos serán deducibles con el límite del 30 por ciento del beneficio operativo del ejercicio. Se entiende por gastos financieros netos el exceso de gastos financieros respecto de los ingresos derivados de la cesión a terceros de capitales propios devengados en el período impositivo.

Si los gastos financieros netos del periodo impositivo no superan el millón de euros, éstos serán deducibles.


De modo que a partir de ahora estaremos en disposición de cerrar correctamente el ejercicio contable y realizar los ajustes extracontables oportunos.

La planificación fiscal a lo largo del año es una herramienta fundamental para optimizar los recursos presentes y futuros de nuestra empresa.

Por lo tanto, antes de finalizar el año, cualquier empresa debería valorar los resultados conseguidos y la posible toma de decisiones desde un punto de vista tanto jurídico como fiscal.

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