¿Como pueden los algoritmos matemáticos y la IA ayudarnos a mejorar la productividad?

Actualizado: 10 de may de 2021

Ha surgido mucha controversia sobre el temor a la automatización a través de algoritmos y de la inteligencia artificial, pero sin duda las oportunidades superan con creces los riesgos.


Durante décadas, las organizaciones más exitosas aumentaron la productividad con la innovación tecnológica impulsada en gran parte por procesos de automatización y estandarización. El próximo gran avance en tecnología, la algoritmia aplicada a procesos de negocio y la inteligencia artificial, están aquí y tienen el potencial de aumentar radicalmente la productividad al introducir el próximo nivel de automatización.


Avances en la Manufactura textil del siglo XVIII, la aparición de la máquina de vapor y las líneas de ensamblaje del Modelo T de Henry Ford, alteraron no solo la forma en que esas industrias avanzaban, sino también cómo la industria se enfocaba a la producción. Este logro en la automatización de los procesos de ensamblaje tuvo un impacto duradero en la sociedad, se extendió prácticamente a todos los demás sectores y condujo a la mayor producción de bienes de la historia.


La llegada de los ordenadores en los últimos cincuenta años cambió el foco de lo material a lo mental. Los ordenadores han transformado la capacidad de los humanos para digerir y analizar información. Este nivel de automatización ha crecido hasta el punto en que podemos procesar datos casi al instante. Esto nos permite tomar decisiones y actuar más rápidamente, que es lo que realmente nos ha diferenciado de las máquinas, hasta la fecha.

Bienvenidos a la Industria 4.0.

Con los algoritmos aplicados a procesos de negocio y la IA madurando rápidamente, la próxima revolución es inminentemente. En su estado actual, algoritmia y IA respaldan la actividad humana al interpretar grandes cantidades de datos para encontrar respuestas de manera más inteligente y precisa. A medida que se vuelven "más inteligentes", serán más proactivos y podrán asumir tareas repetitivas automáticamente, anticipar preguntas y luego digerir y organizar las respuestas para darles sentido.


Como es lógico hay cierto temor de que se destruyan puestos de trabajo, pero esa preocupación es exagerada y probablemente muy prematura. Algunos empleos de bajo valor añadido desaparecerán, pero se crearán nuevos en su lugar que requerirán una alta cualificación. Los algoritmos y la IA probablemente seguirán un camino similar a sus antecesores tecnológicos. En lugar de eliminar la participación humana, agilizarán aún más los procesos que apoyan la actividad humana y, lo que es más importante, facilitará mayores avances en la productividad.


Seamos realistas, a las personas no nos gusta realizar tareas repetitivas, nos frustra y hace que caigamos en la monotonía laboral, como consecuencia, no trabajamos de manera eficiente y cometemos errores que, a su vez, reducen la productividad. Con la algoritmia aplicada y la IA, se pueden automatizar más funciones rutinarias, eliminándolas para que podamos ser más creativos y orientados a resultados en nuestra actividad diaria. Eliminar tantas actividades rutinarias como sea posible generará una mayor satisfacción en el trabajo y potenciará la mejora de la productividad.


¿Alguien dispuesto a ser el James Watt o Henry Ford de nuestro tiempo?