CHECKLIST: Cierre contable del ejercicio

Actualizado: may 27

Si tú también le has temido alguna vez al mes de cierre contable, ¡no te preocupes! este artículo es para ti. Normalmente el período contable coincide con el año natural – decimos normalmente, porque hay casos excepcionales donde puede no hacerlo – y en cualquier caso dura un máximo de 12 meses. Llegados al final del ejercicio, el cierre contable resulta un proceso crítico, pues será el que determine aspectos tan importantes como el resultado del ejercicio o aquellos cambios cualitativos y cuantitativos relacionados con la valoración de nuestra compañía.

A lo largo de este artículo estudiaremos el CHECKLIST (o puntos de control) que toda empresa debe tener en cuenta a la hora de cerrar el período contable. Para saber si durante el ejercicio económico en cuestión nuestro negocio ha tenido ganancias o pérdidas debemos asegurar que nuestra contabilidad no registra errores o duplicidades, y por ello será necesario establecer un checklist como éste que nos permita detectar las incoherencias y nos ayude a conseguir que nuestra contabilidad refleje el estado real de nuestra empresa.

# ASPECTOS BÁSICOS Los aspectos básicos sobre los debemos prestar atención en el cierre contable de nuestra contabilidad son los siguientes:

  • Revisión de la cuenta de resultados: Debemos comprobar que todos los ingresos están en el Haber y que todos los gastos están en el Debe.

  • Cuentas de tesorería: Los saldos de la cuenta de Caja y de los Bancos deben reflejar el saldo a la fecha de cierre. Si hubiera una cuenta bancaria con saldo negativo, deberíamos traspasar su saldo a una cuenta de deudas a corto plazo.

  • Cuentas de Inmovilizado: Es necesario comprobar que se han realizado las amortizaciones y evaluar si procede alguna corrección valorativa fruto de la depreciación de los activos. Si además hubiera inmovilizado en curso, también deberíamos revisar la activación de gastos y si se encuentra en condiciones de funcionamiento para darlo de alta como inmovilizado material de cara al siguiente ejercicio.

  • Cuentas de personal: Debemos asegurar que todas las nóminas están contabilizadas y que el saldo de la cuenta (465) refleja el saldo pendiente de liquidar.

  • Cuentas de la Administración Pública: Debemos revisar si se han trasladado correctamente las liquidaciones de impuestos del año correspondiente.

  • Cuentas comerciales - Clientes, proveedores y acreedores: Debemos comprobar que los saldos pendientes de cada cuenta cuadran con la contabilidad real.

  • Provisiones: Debemos valorar si procede dotar/desdotar alguna provisión por insolvencias o por riesgos y gastos. ¡Mucho ojo con las provisiones!

  • Inventario de existencias: A final de año debemos realizar un inventario de las existencias que nos servirá para ajustarlas, si procede, con el valor contable.

  • Ajustes de periodificación: Debemos revisar las periodificaciones de gastos realizadas. Únicamente deben quedar aquellas cuyos gastos afecten a los periodos venideros.

  • Cuentas representativas de deuda: Debemos proceder a la reclasificación de la deuda pendiente a cierre entre el corto y el largo plazo, tanto de préstamos como de arrendamientos financieros.

  • Valoración Activos financieros: Debemos comprobar, como en el caso del inmovilizado, si procede hacer algún ajuste en su valoración.

  • Otras comprobaciones: Adicionalmente, debemos supervisar lo siguiente:

  1. Que si hubiera saldos en moneda extranjera, el valor del mismo se ajuste a la valoración de la divisa al cierre del ejercicio.

  2. Que el valor de la cuenta transitoria de Partidas Pendientes de Aplicación sea cero.

  3. Que las operaciones del socio con la sociedad registradas en las cuentas corrientes correspondan a pequeñas necesidades transitorias. En otro caso, deberán trasladarse a una cuenta de préstamo (devengando el oportuno interés) o al Patrimonio de la sociedad.

Finalmente, sería conveniente revisar que el Balance de la sociedad esté lo más saneado posible, y que en ningún caso el Patrimonio Neto, que es sin duda uno de los indicadores más importantes del valor de la sociedad, sea negativo o se encuentre por debajo del Capital Social. Después de estas comprobaciones sí estaremos listos para la obtención del resultado contable sobre el que se calculará el Gasto por Impuesto de Sociedades que debemos contabilizar.

El siguiente paso sería realizar el asiento de regularización con el que dejaríamos “a cero” los saldos de las cuentas de ingresos y gastos, trasladando su saldo a la cuenta 129, donde quedará recogido el Resultado Contable del ejercicio. Después, sólo quedaría realizar el asiento de cierre para que todas las cuentas contables patrimoniales queden cerradas.

El cierre contable resulta de extrema importancia porque significa y determina de qué manera comenzaremos el siguiente ejercicio, con todas las implicaciones que eso conlleva. Por eso desde IVC prestamos especial atención a los momentos delicados, nos ponemos “en los zapatos” de nuestros clientes y les guiamos y asesoramos a través del proceso. ¿Tienes alguna duda sobre el cierre contable? ¿Te gustaría recibir más información?


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