ABC del control contable (3)

La semana pasada hablábamos sobre 3 elementos clave dentro del proceso del control contable. Pues bien, no basta con hacer bien las cosas, sino que se ha de verificar y dejar constancia de que realmente se han hecho conforme a las políticas y procedimientos normativos, y que el sistema contable es adecuado y funciona.


Para lograrlo, debemos diferenciarlo en dos niveles; uno relativo al control de calidad, a llevar a cabo durante la realización de los trabajos de contabilización y confección de los informes y, otro, sobre la verificación a posteriori del sistema considerado como un todo.


El control de calidad

Está relacionado con la ejecución de los trabajos, debe tener un carácter continuo, consustancial con la práctica cotidiana. Su implementación en las empresas es de vital importancia dado que:

  1. Establece medidas para corregir las actividades, de tal forma que se consigan los objetivos propuestos.

  2. Se aplica a todo: a las cosas, a las personas, y a los actos.

  3. Determina y analiza rápidamente las causas que pueden originar desviaciones, para que no se vuelvan a presentar en el futuro.

  4. Localiza a los responsables (personas o procesos), para establecer medidas de corrección.

  5. Proporciona información continua sobre la situación de la ejecución de los planes, y ayuda a la ejecución o diseño de planes futuros.

  6. Reduce costes y ahorra tiempo al evitar errores.

  7. Su aplicación incide directamente en la racionalización de la administración y por ello, en el aumento de la productividad de todos los recursos de la empresa

Establecimiento de procedimientos en el control contable

Se realiza a modo de auditoría o seguimiento del sistema de control de calidad. Al diseñar el procedimiento de ejecución de una tarea también debemos de diseñar puntos de control, que pueden definirse como una unidad de medida que sirve como modelo, guía o patrón con base a la cual se efectúa el control.

Los puntos de control representan el estado de ejecución deseado, de hecho, son un estándar definido por la empresa. Deben ser estables y de fácil comprensión.

En resumen, podemos concluir este apartado diciendo que el control contable debe:

  • Proporcionar información veraz y adecuada.

  • Ser un instrumento que ayude a detectar las áreas de dificultad.

  • Orientar a la dirección para determinar guías de acción, tomar decisiones y controlar las operaciones.

  • Establecer las responsabilidades de los que intervienen en las operaciones.

  • Detectar causas y orígenes, y no limitarse al registro de operaciones.

¿Y tú qué opinas?

En nuestra próxima comunicación hablaremos sobre algunos ejemplos de controles contables internos a través de los cuales se podrá hacer una toma correcta de decisiones económicas dentro de la empresa.

Quizás te interese:

  • ABC del control contable (1)

  • ABC del control contable (2)

  • Las tareas administrativas, un dolor de cabeza para muchas empresas

2 vistas

Inscríbete en Insights