ABC del control contable (1) | ¿Qué es y para qué sirve?

Si tu vida dependiera de los resultados periódicos de un informe médico, ¿no desearías que esa información fuese lo más fiable posible? En el plano empresarial ese registro médico recurrente también existe, pero se le conoce bajo otro nombre: control contable. Y es la preocupación de cualquier responsable financiero y de otros mandos directivos, indistintamente de si pertenecen a una organización madura o a una startup.


La fiabilidad de los registros contables, la veracidad de los estados financieros, cuentas anuales e informes contables es imprescindible para la toma correcta de decisiones económicas.


En esta primera entrega del ABC del control contable nos parece conveniente dejar conceptualizado el término en cuestión, considerándolo en pocas palabras como un sistema interno que permite detectar errores e irregularidades en el ámbito financiero de una empresa y cuyo mantenimiento es responsabilidad de la gerencia.


El registro de transacciones de acuerdo con ciertas normas y procedimientos contables establecidos permite llevar un informe que facilita el reconocimiento de un hecho económico, provocado por una modificación cuantitativa o cualitativa en la composición del patrimonio de una empresa y por tanto un movimiento en las cuentas de la misma.


Finalidad del control contable interno

La clave para contar con una total confianza en los datos financieros, expuestos en estados e informes, está en evitar equivocaciones al momento de instaurar procedimientos de control. Su validez es de suma importancia por cuanto este sistema permite fundamentalmente:


1. Custodiar los activos o elementos patrimoniales:

Se debe establecer un control tanto de los bienes componentes del ACTIVO como del PASIVO. Debe comprobarse la existencia de los mismos mediante un recuento físico real, cantidad o medida de cada una de las unidades que lo integran. La valorización de esas unidades ha de ser adecuada al momento de hacerse el inventario.


2. Salvaguardar los datos y registros contables:

Deberá diseñarse de tal modo que permita detectar errores, irregularidades y fraudes cometidos en el tratamiento de la información contable, así como recoger, procesar y difundir adecuadamente la información contable, con el fin de que llegue fidedigna y puntualmente a los centros de decisión de la empresa.

Sin una información contable veraz no debe tomarse una decisión económica ya que esta carecerá de racionalidad y puede ser tomada sobre bases equivocadas, ni tampoco podrá saberse si la política económica empresarial es acertada y correcta.

Por lo tanto, los controles internos evitan conductas específicas en las transacciones de la empresa y en la contabilización de dichas operaciones.


¿Y tú qué opinas?

En las siguientes semanas hablaremos de la importancia en el control contable de:

  • Ciclos contables

  • Transacciones contables

  • Los estados financieros

¡Hasta la próxima!

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