19 oct

SOFT SKILLS: La personalidad de las organizaciones.

María González | Gestión del talento, Recursos Humanos, Soft Skills, Valor, Personas

Seguro que a lo largo de tu vida profesional te has encontrado con personas que no eran precisamente las más brillantes a nivel académico, pero que han tenido una fructífera carrera en el mundo de los negocios o un reconocido ascenso profesional en las empresas en las que han estado. Es verdad. Puede que la suerte les haya ayudado, pero…

# ¿Hay algo más que haya podido contribuir a este éxito?

Si echamos un vistazo a los anuncios que hay en los portales de empleo es difícil encontrar alguno que no haga referencia a la personalidad, las competencias y la actitud del candidato: “Buscamos gente con iniciativa”, “imprescindible personas con capacidad de liderazgo”, “Si tienes capacidad de influencia, trabajo en equipo, y actitud positiva, únete a nosotros”. Y esto, desde luego, no parece una moda pasajera.

Los equipos de Recursos Humanos llevamos años tratando de dar a estas competencias la importancia que merecen utilizándolas como herramienta de selección, evaluación y entrenamiento de candidatos y empleados. Sin embargo es ahora, en un entorno laboral caracterizado por la enorme capacitación y preparación de los candidatos, donde parece imprescindible añadir esta variable (y ventaja competitiva) a la ecuación: Las Soft Skills.

# SOFT SKILLS: Te suena el nombre, ¿verdad?

Estas habilidades, las llamadas habilidades blandas, hacen referencia a la inteligencia emocional: están asociadas al comportamiento de la persona, su desempeño social, liderazgo y manejo emocional.

Son innatas y no se pueden aprender, imitar ni transferir, aunque sí entrenar.

Según recoge el estudio Future Workforce Strategy, las Soft Skills hacen más eficientes a las organizaciones. Desarrollar las Soft Skills en las organizaciones aumenta la productividad en un 12% y ofrece un retorno de la inversión del 250%

Un estudio de la Universidad de Nueva York concluye además que los empleados que destacan en sus Soft Skills impulsan y lideran a sus compañeros, por lo que las competencias influyen, no sólo en el desempeño individual, sino en el de toda la organización.

# Pero… ¿por qué son tan importantes estas competencias para nuestra carrera profesional?

El avance de la tecnología es tan rápido que cada vez más tareas son susceptibles de ser automatizadas. Tanto es así que, según un informe del Royal Bank of Canada (RBC) en los próximos años más de un 25% de las actividades serán automáticas y otro 50% requerirán de nuevas habilidades para desarrollarse (aunque el puesto de trabajo sea el mismo).

Es por esto por lo que resulta fundamental que nos alineemos con el cambio de paradigma que nos concierne: no sólo debemos aprender a convivir con la tecnología, sino que debemos adaptarnos y potenciar aquellas habilidades genuinamente humanas que nos permitan seguir aportando valor y que, además, perdurarán en el tiempo.

En este escenario los Departamentos de RRHH tenemos el gran reto de:

  • Identificar estas capacidades entre los candidatos: Lo que antes era un nice to have se ha convertido ahora en un must. Cualidades como el liderazgo, la creatividad, la capacidad para mejorar y aprender, el trabajo en equipo y la actitud positiva son ya imprescindibles en cualquier puesto de trabajo, sea cual sea el nivel de responsabilidad y sea cual sea el entorno empresarial. Esto supone que en el período que dure el proceso de selección debemos ser capaces de detectar en los futuros trabajadores de nuestra empresa estas cualidades.
  • Potenciar y promover el desarrollo de estas capacidades entre los trabajadores: Las soft skills de los empleados reflejan la personalidad de la organización y es esta personalidad la que aporta el valor añadido en nuestro día a día. Desde la experiencia que le aportamos a un cliente hasta la capacidad de trabajar en equipo dentro de la empresa, todo depende de cómo y cuánto desarrollemos estas capacidades. No es cuestión únicamente de detectar el talento y las aptitudes del candidato a la hora de seleccionarlo, sino de acompañar a cada empleado en su evolución personal y profesional dentro de la empresa. Así es como se fomenta la realización personal y el éxito conjunto.

Al final la realidad es que tanto en el día a día como en el mundo de los negocios dependemos de las relaciones entre personas (por mucho que las máquinas vayan ganando terreno) y saber cómo iniciar, profundizar y mantener una relación, es vital para el éxito de cualquier proyecto.

De esta manera las empresas también invierten tiempo en medir y potenciar las competencias entre sus empleados; competencias que son la llave que abre la puerta al desarrollo personal y profesional, como hemos indicado.

# Las competencias más demandadas de 2020

Existen numerosos rankings acerca de las competencias más buscadas en la actualidad que incluyen desde la creatividad, la comunicación y la capacidad de liderazgo hasta la capacidad para gestionar el tiempo, nuestro activo más valioso.

La plataforma de aprendizaje Udemy, fundada en Silicon Valley, y parte creciente del movimiento MOOC (massive open online course) han elaborado un informe sobre las Soft Skills que más han cursado sus 40 millones de alumnos.

Entre las principales encontramos algunas como:

  1. Mentalidad de crecimiento. Los empleados que tienen esta habilidad son conscientes de que su talento se desarrolla a través del esfuerzo y del feedback. La mentalidad de crecimiento está relacionada también con la resiliencia o la capacidad de levantarnos frente a una adversidad, cómo afrontamos los fracasos y cómo aprendemos de ellos.
  2. Creatividad. Sirve para generar nuevas ideas que permitan a una empresa diseñar nuevos servicios o crear nuevos productos. Se puede aplicar también a los procedimientos para hacerlos más eficientes. La creatividad nos permite buscar nuevas soluciones a problemas y encontrar nuevas y mejores formas de desarrollar los procesos actuales.

3.Saber enfocarse. Hoy en día trabajamos en entornos dinámicos con constantes distracciones: exceso de información, muchos proyectos al mismo tiempo, entornos multi - cliente, ladrones de tiempo, mala planificación, estrés, etc. Es necesario saber concentrarse en los objetivos y conocer las metas para no perderse.

  1. Innovación. Imprescindible hoy en día en cualquier empresa para ser competitiva y añadir valor no sólo a los clientes, también a los empleados, proveedores y accionistas. La finalidad de la innovación reside en el crecimiento y el desarrollo de negocio.
  2. Habilidades de comunicación. No importa lo automatizado que esté el trabajo, necesitamos comunicarnos para hacer las cosas: al hacer una presentación formal, hacer llamadas comerciales, compartir ideas en reuniones, necesitas hablar claro y con seguridad. Posiblemente ésta sea una de las habilidades más importantes. Saber cómo expresar una idea, opinión, etc.
  3. Pensamiento crítico. Es un tipo de pensamiento reflexivo que se centra, no en asimilar muchos conceptos teóricos y prácticos sino en razonar - en base a un análisis previo de los hechos - cuál puede ser la mejor decisión en cada caso. En Lawrence, coautora de Engage the Fox: A Business Fable About Thinking Critically and Motivating Your Team, define el pensamiento crítico como la capacidad de resolver problemas de manera eficaz mediante la recopilación de información sobre un tema, la generación de ideas con una variedad de perspectivas, la evaluación de la información usando la lógica y el aseguramiento de que todos los involucrados estén a bordo.
  4. Liderazgo. Todas las habilidades que se le otorgan a un buen líder son de gran valor para cualquier empresa o proyecto: confianza, conocimiento, transparencia, persuasión, pasión, integridad, etc. No es cuestión únicamente de poseer estas habilidades, sino de saber trasmitirlas y proyectarlas en tu organización. El liderazgo es el motor de crecimiento y desarrollo de todo proyecto.
  5. Inteligencia emocional. Alcanzar el éxito en la empresa pasa por manejar tanto las propias emociones como las de los demás. Hay que tener inteligencia emocional y saber utilizarla en favor de unos mejores resultados. Citando a Daniel Goleman: no sólo se nos juzga por lo más o menos inteligentes que podamos ser ni por nuestra formación o experiencia, sino también por el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos o con los demás.

Un dato curioso es que en la mayoría de los rankings de este tipo, una de las competencias más demandadas es la creatividad.

¿Por qué haría falta ser creativo en puestos rutinarios o tasados?

La respuesta es sencilla. Durante años la creatividad ha sido siempre el enemigo de la eficiencia: si sueñas, no produces. Ahora ya no. Ahora sueña, crea, propón, aporta, que la diversidad hace la riqueza. Un reciente estudio de Strategy One, realizado entre más de 5.000 adultos de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y Japón muestra la relación existente entre la creatividad y el crecimiento económico y pone en relación parámetros esenciales como el tiempo destinado a la creatividad, la percepción de su importancia o los facilitadores y barreras al respecto.

La creatividad es algo que puede convertirnos como personas y como trabajadores en una pieza imprescindible, no sólo válida, sino irremplazable. Eficiencia en el tiempo, eficacia en las soluciones, frescura en las aportaciones, técnicas innovadoras que faciliten la comunicación entre equipos… Éstas son las acciones que nunca podrá realizar una máquina y que situarán a los trabajadores en la gran armonía de la cadena de valor de nuestra empresa.

No es tarea fácil enfrentar el cambio, pero bien decía Aristóteles que en el término medio se encuentra la virtud. Toda empresa que consiga potenciar la seriedad y la responsabilidad de cada uno de sus trabajadores al mismo tiempo que fomenta y promueve el desarrollo de sus soft skills conseguirá crear equipos humanos robustos, motivados, unidos y preparados para la era de cambios que vivimos.

¿Te gustaría saber de qué manera podemos ayudarte a dar el primer paso? ¿Tienes dudas?

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