25 jul

LAS CLAVES DEL REPORTING FINANCIERO

Bernardo Martínez | Finanzas bajo control, Reporting financiero

El actual entorno económico, tan competitivo y desafiante, demanda información en tiempo real que contribuya en el proceso de toma de decisiones.

Toda compañía debe conocerse a sí misma para poder fijar sus objetivos y alcanzar sus metas.

¿Cómo? A través de un correcto reporting financiero. Estos reportes permiten visualizar la situación económica en que se encuentra la compañía y anticipar los cambios necesarios para optimizarla.

Las compañías necesitan contar con un sistema de información que les permita saber en todo momento cuál es su situación para, de esta forma, adaptarse a los constantes cambios de su entorno y tomar medidas que corrijan un posible rumbo erróneo.

 

Reporting financiero

 

¿Qué debe garantizar un buen reporting financiero?

  • Tener una única fuente de datos: Guardar los datos en una única base de datos reduce los riesgos asociados a la administración de múltiples hojas de cálculo. Es 100% imprescindible la homogeneización de la información corporativa relevante para la toma de decisiones.
  • Automatización de procesos: Los instrumentos de automatización de los flujos de trabajo permiten verificar donde se encuentran los datos y facilitan una colaboración eficaz entre diferentes usuarios. Es la manera de materializar los procesos de planificación y previsión.
  • Control: Un buen reporting es la forma de facilitar el control y seguimiento de las posibles desviaciones.

Existen unas buenas prácticas en el reporting financiero que solucionarán los problemas más frecuentes a los que se enfrenta un director financiero en su día a día.

 

  • Potenciar el reporting como instrumento de gestión para la toma de decisiones y de control de la actividad financiera de la empresa.
  • Lograr la involucración de las áreas de negocio y de los profesionales de la empresa en conocer, analizar y entender los factores de crecimiento, de reducción de costes y de mejora de los procesos.
  • Identificar los retos y objetivos alineados con la estrategia de la compañía

Al implementar un correcto reporting financiero, se subsanan algunos de los errores más habituales como:

  • Que el reporting sea simplemente algo estático.
  • Que se elabore con una finalidad de control.
  • Que la información aportada no concuerde con los objetivos.
  • Que incluso pueda ejercer una función desmotivadora en el personal, por no poner a su alcance la información que verdaderamente necesita, al comprobar que esa información no corresponde con la propia o por el simple hecho de hacer que un individuo se sienta controlado.

A la hora de confeccionar el reporting financiero hay que dirigirlo hacia las necesidades del negocio. Esta recomendación a veces es obviada en el proceso creativo y analítico, y las consecuencias de esta falta de enfoque son:

  • Carencia de interés por no aportar soluciones.
  • Limitación de la capacidad de análisis.
  • Dificultades de comprensión para aquellos que reciben el reporte.
  • Conclusiones opuestas.

Para prevenir y evitar dichas consecuencias, es recomendable:

  • Asegurar que con el reporte se cubren las necesidades de la empresa.
  • Medir el nivel de actividad y rentabilidad y así poder detectar las desviaciones lo antes posible.
  • Crear Indicadores financieros y no financieros ampliando la información suministrada en el reporting.
  • Cubrir el reporting interno y el reporting externo.

El reporting financiero tiene que ir orientado, no sólo a medir la realidad y analizar el pasado, sino también a predecir el futuro. Por ese motivo es necesario que aporte visibilidad a todos estos niveles. Aunque su funcionamiento se base en datos actuales y en históricos, debe permitir orientarnos en lo referente a la proyección futura del negocio, vía presupuestos.


Cuando se quiere aumentar la eficacia del proceso de reporting financiero, hay que pensar en la automatización. Debe integrarse como parte de la estandarización del sistema de informes y como vía para que el Departamento Financiero pueda aportar a la compañía el valor que le hará imprescindible para el negocio.

Para implantar un proceso de reporting financiero eficiente se tienen que seguir tres pasos:

  • Determinar el calendario del reporting y periodicidad del seguimiento, en esta fase la automatización es fundamental para ganar en eficiencia.
  • Identificar los factores claves del éxito del proyecto y gestionar el cambio desde la óptica de la cultura corporativa. Esta fase no está tan ligada a la herramienta de reporting en sí, como a los usuarios de la misma, que deben estar implicados con los objetivos del negocio. Es necesario que los conozcan y que se responsabilicen para sacar el máximo partido a cada elemento de que disponen para alcanzar sus metas. La formación es la clave del éxito en la implantación de este nivel del proceso.
  • Identificar a los destinatarios, así como estructurar la información adaptada a ellos, de esta manera cada uno tiene acceso a la información que le corresponde y esos datos son accesibles y de fácil comprensión para cada destinatario. También es importante que el intercambio de información sea bidireccional así te asegurarás de que son datos de calidad, fiables y precisos ya que provienen de una información que está integrada.

El objetivo último de la implantación de un proceso de reporting es estandarizar sistemas y recursos al mismo tiempo que se involucra a los participantes y les motiva a que se sientan responsables de los objetivos de la compañía.

Desde IVC podemos ayudarte en la confección de tu reporting financiero. Si quieres optimizar el rendimiento de tu empresa , estamos aquí para ayudarte.

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