19 mar

Apps: Un baúl de datos personales

Marco Resino | Corporate Services

España es el país de Europa donde mayor proporción de gente tiene un Smartphone, un 66% de la población total. Y no solo eso, sino que también somos líderes en el uso de aplicaciones, ya que 23 millones de usuarios acuden diariamente a alguna app para chatear con amigos, controlar las cuentas de su banco o pedir comida a domicilio, entre otros muchos usos.

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Estos datos son aún más sorprendentes si nos fijamos en el número de descargas: diariamente se descargan en España más de 3,8 millones de aplicaciones, lo que equivale a que cada usuario de Smartphone tiene una media de 39 aplicaciones instaladas en su dispositivo. No es la intención de este artículo analizar la situación del uso de tecnología en España, lo que queremos conocer es:

¿Qué datos tienen esas aplicaciones de nosotros y para que los usan?

Ha sido la Red Global de Control de la Privacidad (GPEN, por sus siglas en inglés) la encargada de hacer un exhaustivo análisis de las condiciones de privacidad y del control de datos de más de 1.200 aplicaciones punteras (tanto de pago, como gratuitas, bancarias, de la salud, de ocio o lúdicas) en un estudio que se ha llevado a cabo de manera simultánea en, además de España, Alemania, Canadá, Francia, Italia y Reino Unido  y se ha centrado en tres  aspectos fundamentales:

  • Qué tipo de permisos solicitan las aplicaciones a los usuarios.
  • Si son excesivos estos permisos en relación con el servicio prestado por la app.
  • La manera en la que se explica al usuario los motivos por los que se le pide la información y que se va a hacer con ella.

Entre los datos obtenidos destaca el hecho de que casi un tercio de las aplicaciones que han sido analizadas solicita permisos excesivos a los usuarios para los servicios que ofrece, es decir, nos piden muchos más datos de los estrictamente necesarios.

Por otro lado, al analizar con más profundidad la forma en que las empresas nos informan de cómo van a recopilarse los datos y con qué fin, solo un 15% de las apps suministra información clara y concisa, mientras que un 31% solo ofrece información de forma parcial, un 24% da información inadecuada y un 30% no da ninguna información, datos que demuestran el vacío legal en el que se encuentran este sector en términos de protección de datos.

¿Cómo nos informan de los datos que vamos a suministrar?

grafico-inforacion-datos-1Fuente: GPEN

Además, en el 59% de los casos no resulta nada fácil encontrar las políticas de privacidad, ya que en muchos casos te enlazan con páginas externas donde se recoge las políticas de protección de datos de la empresa (que no tiene por qué estar relacionado con la política de privacidad de sus apps), te obligan a iniciar sesión para conocerlas (es decir, si quieres saber cuáles son ya tienes que haberlas aceptado previamente al registrarte) o directamente es imposible encontrarlas.

No es menos impactante que el 43% de las aplicaciones no hayan adaptado sus políticas de protección de datos a pantallas pequeñas, donde muchas veces nos vemos obligados a hacer zoom para poder entenderlas y desplazar el texto de lado a lado en la pantalla, convirtiendo su lectura en un verdadero acto de fe.

En cuanto a los principales permisos que otorgamos a estas aplicaciones, el 75% de las ellas nos solicita autorización para alguna de estas funcionalidades:

  • Conocer cuál es nuestra ubicación
  • Identificar el dispositivo desde el que estamos accediendo
  • Acceder a otras cuentas nuestras (Gmail, Facebook, etc)
  • Acceder a la cámara de fotos
  • Acceder a los contactos del teléfono

Con todos estos datos sobre la mesa, queda claro que el sistema de protección de datos está fallando y no está consiguiendo protegernos de la mejor manera posible, ya que estamos cediendo multitud de datos privados a empresas que ni siquiera nos cuentan para que los quieren. Es un campo donde queda mucho por hacer y es clave que las cosas pueden mejorar en los próximos años con la entrada en vigor de leyes más restrictivas, como será  la GDPR (General Data Protection Regulation, por sus siglas en inglés) o con la conciencia social que las personas estamos tomando ante el hecho de ceder datos innecesarios a organizaciones que, en muchos casos, acaban lucrándose con esos datos.

Para terminar, compartimos un ejemplo de ello que salió a la luz el pasado verano, de cómo Roomba (la multinacional de robots aspiradores automáticos) tenían planeado vender los datos de los planos de las casas que van recogiendo sus robots.

¿Estas a punto de sacar una aplicación al mercado y no sabes exactamente que tienes que cumplir y que datos debes solicitar a tus clientes para no seguir engordando esta lista de apps que no cumplen con la regulación?

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